sábado, 15 de diciembre de 2007


Mi querida Dolores,

Te escribo está carta desde la distancia de tu olvido. Pasaron yo los días de jóvenes Lolitas y diarios perdidos, pero sabes que siempre disfrutarás de mi favor. Solo te pido dos cosas: nunca dejes de quererte, nunca dejes de soñar.

Tuyo irrespetuoso.

Humbert