martes, 23 de agosto de 2005

Desayuno de domingo

Desperté el domingo con la sensación de estar flotando. Tenía la mente turbia por el alcohol y el cuerpo exhausto por el sexo. Lo primero que vi fue el sol de la mañana que se colaban por las rendijas de la persiana a medio subir. Siguiendo los rayos del sol me giré hacía mi derecha y allí estaba ella. Me quede un rato mirándola. Su cara, medio cubierta por su pelo cobrizo, dejaba entrever una expresión de felicidad. Sus labios, esos labios que tanto había besado aquellos dos últimos días se curvaban ligeramente insinuado una leve sonrisa. Su cuerpo desnudo, que tanto había disfrutado aquellos dos últimos días, se movía suavemente al ritmo de su respiración.

No pude resistirme y acerque mis dedos lentamente a su cadera, empezando a acariciarla suavemente. Poco a poco las caricias se acercaron a su sexo. Ella hizo un leve movimiento y dio un cuarto de vuelta sobre sí misma, quedando boca arriba sobre la cama. Entonces lo vi, como tantas veces lo había visto aquellas dos últimas noches. Su coño, perfectamente depilado, dejando simplemente una V de vello que parecía indicar el camino del paraíso. Ella seguía dormida, o al menos eso parecía. Poco a poco le separé las piernas y empecé a acariciarle la parte interior de sus muslos, desde la rodilla y subiendo un poco cada vez. Ella parecía agitarse y su respiración se aceleró un poco, pero seguía sin dar muestras de estar despierta. Cuando llegue a los labios de su coño, estos mostraban ya una tensión, y al separarlos e introducir un poco mis dedos índice y anular, noté que el camino ya estaba húmedo. Con mis dedos separé los labios y empecé a mover mi lengua en círculos por el interior de los mismos. La respiración de Jenny se aceleró aún más, y sus piernas se flexionaron, pero seguía haciéndose la dormida. Subí con mi lengua hasta llegar a su clítoris. Mientras lo succionaba y jugaba con él entre mis dientes, mis dos dedos empezaron una penetración en toda regla. El ritmo de la lengua y de los dedos fue acelerándose poco a poco, entrando cada vez más y lamiendo casi en el interior de mi boca su excitada pepita.

Mi polla no se había mantenido ajena a todo esto. Dura y tirante después de tanto trasiego, tenía ya pequeños espasmos como reclamando lo que era suyo y esos dedos le estaban arrebatando. Abrí un preservativo, me lo puse y con calma empecé a penetrarla. Jenny ya no pudo evitar abrir los ojos y empezar a gemir de placer. Nuestras lenguas se encontraron y se entrelazaron mientras mi polla cada vez iba más rápida entrando y saliendo de su rasurado coño. Ella paso sus brazos por mi cuello y también empezó a moverse. Sus labios se acercaron a mi oreja. Metió el lóbulo en su boca y empezó a acariciarlo con la lengua. “Me voy a correr” le dije. “No, aguanta, ya me falta poco, quiero correrme contigo”, eso fue como una orden para mí. Pensaba aguantar lo que hiciera falta. Correrme a la vez que ella era lo que más me había excitado todo el fin de semana. No hizo falta que esperara mucho. La verdad es que Jenny, después de decir eso empezó su in crescendo hasta que noté su vagina con mucho más fluido. Yo tampoco pude aguantar más y llene el condón con mi leche. Los dos nos dejamos caer de nuevo sobre la cama. “Después de este despertar, me apetece un chocolate con churros” me dijo. “Perfecto desayuno de domingo. Deja que me dé una ducha y voy a buscarlos”

11 comentarios:

venganza morena dijo...

mE pertUrbas.

Humbert dijo...

espero que el desorden que causo sea placentero.

venganza morena dijo...

las horMonas las teNgo en fiLa.

toDo en oRden
mieNtras siGa girAndo el muNdo.

IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

Humbert dijo...

parará para que lo disfrutes.
parará para que lo sientas.
parará para que no se acabe.

** dijo...

coincidencias.

Humbert dijo...

me alegro de la coincidencia.
todos tenemos un lado oscuro.
el negro suele ser más interesante.
la visita, un placer.

Metamorfosi dijo...

Jo també havia tingut despertars així, i he gaudit despertant amb la meva llengua, els meus llavis, les meves mans,... La veritar és que els trobo a faltar aquests despertars.
A l'hora de la veritat, molts homes deixen molt a desitjar al llit.
Si fas la meitat del què escrius, i la meitat de bé de com m'ho imagino, aleshores envejo les lolites que passen per les teves mans.
Encara no he trobar la manera de saber a priori si un home serà prou bo al llit. Aquest podria ser tema d'un post i demanar suggeriments a les lectores (també als lectors, per què no)... ¿El vols escriure tu?... a tu et llegiran moltíssim més que a mi ;-)

Petons humits per despertar el que tinguis adormit (quan ho tinguis adormit, naturalment).

Humbert dijo...

existeix una manera de saber si una persona serà bona al llit només fent-li una ullada? si ho descubreixes diguem-ho.

no soc gaire amic d'envolicar als que me llegueixen en memes, enquestes o coses similars, però ja veure la manera de treure el tema a la meva manera per iniciar el debat.

gràcies pels petons, però no podràs despertar allò que sempre està alerta...

només hi ha una manera de saber si faig el que dic que faig o si ho faig bé o malament...i encara no m'has seduit prou com per compartir llençols ;-)

petons humits de diumenge.

Metamorfosi dijo...

No pensava en memes. Més aviat en això que dius. Segur que trobaràs la manera en que, sense demanar-ho, t'ho diran.

D'això altre que comentes... de fet aquesta tarda t'havia escrit un correu en que te'n parlava, però finalment l'he guardat a la carpeta dels esborranys.

Només una altra cosa: em sembla que t'he deixat algun altre comentari en un altre post, però no sé on... Em quedaré amb les ganes de saber si m'has escrit res més.

Gràcies pels petons, sempre són benvinguts.

Metamorfosi dijo...

Per cert... si sempre el tens alerta, certes necessitats fisiològiques es poden convertir en un seriós problema... si més no, deu emprenyar força a la senyora de la neteja ;-)

Petons humits... estigui despert o no.

Humbert dijo...

no tens res a perdre: envia el mail. millor ara que més endavant.

certe necessitats fisiològiques poden tindre moltes maneres de resoldres...i soc molt net, quan no hi ha més remei...sempre prefereixo que una dona (i no precisament la de fer feines) hem doni un cop de mà (en més d'un sentit).

caricies allà on segur es humit...

pd.doncs no seré jo qui et digui on has escrit...si de cas hauràs de guanyar-t'ho...